R. Madrid 4-2 Sevilla Fc ( Hurto)
Nora (Luna_Ballesta) - 16-01-2006 18:36:22 | Categoria: General
No era un buen día para intentar algo. No. El Sevilla FC fue a visitar al Bernabéu en un momento inoportuno. El Real Madrid parece estar despertando de su letargo y, por si fuera poco, ahí estaba Puentes Leira. No hay, empero, que justificar la derrota con la desafortunada actuación del colegiado gallego. Los de Juande no estuvieron acertados tampoco en labores defensivas, algo que el Madrid siempre supo aprovechar para estar en ventaja.
El partido tiene muchas lecturas, desde luego, pero la realidad es ese 4-2 inapelable. Un resultado forjado, de un un lado, el buen hacer del Madrid en ataque, con un Guti en plan figura y un Zidane en plan matador, porque a Baptista nos lo han cambiado, desde luego, en Concha Espina. Y por otro, un Sevilla con demasiadas dudas defensivas, ofreciendo demasiadas ventajas ante la constelación de estrellas blancas, pero que, eso sí, nunca se entregó. Dio la cara hasta el final. Poe eso quedará siempre la duda de qué habría pasado con un arbitraje correcto.
A los seis minutos ya ganaba el Madrid. Guti remataba solo, en el punto de penalti, un envío lateral nacido en una jugada que no debió iniciarse si hubiera habido un despeje contundente. El Sevilla tardó en meterse en el encuentro y los minutos se fueron yendo para bien de los de casa.
Pero el Sevilla no estaba dispuesto a dejar morir el choque como en otras tardes y en la segunda parte metió otra marcha al partido. Llegó el empate pronto, un golazo de Luis Fabiano, que empaló a bote pronto un rechace de Casillas a tiro de Maresca.
Como ocurrió en el Camp Nou, la réplica con gol no tardó en llegar y Zidane, de penalti cometido por Aitor Ocio sobre Baptista, volvió a adelantar a los locales, que además marcaban el tercero instantes después. El 3-1 parecía inapelable, pero entonces se vio al mejor Sevilla y al árbitro. ¿Por qué esas faltas a Kanouté en ataque? ¿Por qué esas diferencias de criterio?
Pero volvamos al partido, en el que el Sevilla se metió con un tanto de Ocio. Antes Sergio Ramos, sobre su propia puerta, había estrellado un centro de Jesús Navas en el larguero y Kanouté había mandado al palo un buen servicio desde la derecha. Con el 3-2 el Madrid sintió peligrar el partido, porque por momentos el Sevilla se desmelenaba en busca del empate. Fue entonces cuando llegó el último error arbitral. La ley de la ventaja no debe estar en el manual del colegiado, que esta vez sí pitó falta sobre Kanouté cuando el Sevilla avanzaba a la contra con dos contra uno.
Al final, no hubo tiempo. O sí, para que el Madrid lograra un cuarto gol que deja el marcador más holgado, pero que en todo caso fue anecdótico.Comentarios (0) - Referencias (0)Referencias
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